Los Fandangos de Macandé, según Javier Osuna

Estoy la mar de contenta, porque ya sabéis que lo mío es no parar de estudiar, aprender y preguntar: el que no pregunta no aprende.

He tenido, por fin, contestación sobre la adscripción de los Fandangos de Macandé… de la parte gaditana. ¡A ver cuando se animan los malagueños! Qué si no, voy a tener que poner a trabajar… mi imaginación.

Quiero desenterrar los comentarios de Javier Osuna a la entrada de El misterio de los Fandandos de Macánde, porque son buenísimos, sabios y sabrosos.

Aquí van los comentarios del amigo gaditano:

Porverita ¿se puede? ¡con permiso!
Acepto el guante de tu pregunta.

Ignoro si la asociación Macandé-Málaga está sacada de la manga; probablemente no. De todas las formas -y dicho con respeto- la instrucción y sapiencia de Luque Navajas se cuestionan ya desde la segunda línea, al situar la naturaleza del gaditano en localidades de su provincia.
Como todos sabemos, el pequeño trabajo de Eugenio Cobos hizo en su momento lo más importante: poner en pie documental circunstancias y fechas de nacimiento y muerte hasta entonces imprecisas;y sacar del anonimato una de las biografías más dramáticas y desgarradoras del gitano del barrio de La Viña (aunque se hiciera cantaor en Santa María).
Fue precoz y un “animal” salvaje cantando desde su infancia.
Los investigadores gaditanos Francisco Orgambides y José María Otero desempolvaron la siguiente reseña publicadas ambas en Diario de Cádiz, en 1905 y 1917, respectivamente, que confirman sus escapadas al Campo de Gibraltar, su conocimiento precoz del cante por malagueñas y el rosario de hostilidades que el gitano soportó desde niño:

“Desde hace varios días no aparece por su domicilio del barrio de Santa María un gitanillo de 8 años llamado Macandé, que cultiva con aprovechamiento el cante flamenco. Al principio su familia no lo echó en falta por pensar que, como otras veces, andaba metido en juerga. Por fin apareció, llegó en una góndola desde Algeciras cantando malagueñas”

“A la salida de la novillada celebrada en San Fernando, el popularísimo vendedor de caramelos Macandé fue agredido brutalmente por un guardia municipal. Macandé estaba en la calle Real cantando sus famosos pregones en los que anunciaba su mercancía, cuando un guardia, fuerte y recio, le pidió la licencia. Tras breve discusión, el agente propinó un mazazo en la cabeza al flamenco Macandé que quedó congestionado”.

Su conexión con Málaga creo que es evidente, de ahí el conocimiento de su fandango por muchos cantaores malagueños, lo que habría que precisar es el grado de influencia de la localidad en el cantaor, y viceversa: es decir, el influjo y la huella gaditana que éste deja en Málaga y en la comarca campogribraltareña de Cádiz.
Nos ha quedado su fandango, pero no perdamos de vista que Macandé lo cantó todo, y todo salvaje; desde el fondo de sus tripas: soleares, siguiriyas, saetas… hasta aires de la montaña.

¿Es Cádiz capital tierra de grandes cultivadores de Malagueña?
La respuesta no es sí, la respuesta es ¡por supuesto! A la altura de un Breva, un Canario y una Trini se cimbrea la gigantesca figura de Enrique El Mellizo, alquimista telúrico de su malagueña doble, de su prefacio… y Fosforito, el único que le aguanta la competición a todo un Chacón, en la Sevilla del Burrero.
Dicho lo cual ¿es gaditana o de Málaga la malagueña del Mellizo?
¿De dónde es la siguiriya de Santiago y Santa Ana? ¿de su creador gaditano Curro Dulce o de su recreador jerezano Manuel Torre?…

Tu pregunta no es fácil, quiero decir que no tiene una respuesta fácil. Habría que considerar muchos aspectos de su cante, conocer el tiempo de su verdadera estancia allí (si es que realmente la tuvo) y la interacción de Macandé con sus cantaores coetáneos malagueños.
Por el momento -y lo digo con reservas- inclino la balanza del lado gaditano, porque sospecho de su gran capacidad creadora, pero claro, se me puede acusar de arrimar el ascua a mi caballa asá en vez de al espeto malagueño.

En mi libro “Cádiz cuna de dos cantes” aporto algunos datos novedosos y recomiendo encarecidamente a todos lo buenos aficionados el maravilloso libro-comic: Macandé de la editorial vasca Ikusager ediciones. ¡Canela en rama!

Javier Osuna

P. D. Por cierto: en Cádiz se le conocía por Magandé. Con G.

A mi petición de su opinión sobre la mejor grabación de los fandangos de Macandé, me ha dado en el clavo: los que grabara Camarón de la Isla. Aquí va su sengundo comentario:

Gracias a tí Porverita por tratar al flamenco con tanto paladar y respeto.
Mira, no soy un especialista en discografía flamenca y no sé qué versión se ajusta más a su autenticidad (Antonio Barberán sí lo es).
A mí, personalmente, me parte to los huesos la versión que Camarón hizo del fandango de Macandé (Sin motivo ni razón); pero claro, es que yo “chorreo” con Joselito Monge, por lo tanto soy un camaronero asbolutamente subjetivo y cautivo de su cante, ¡y bendita subjetividad cuando José se te mete en las tripas!

http://www.radiole.com/especiales/enciclopedia_flamenco/

Sí te digo, de fuentes absolutamente fidedignas, que uno de los cantaores (contemporáneos, se entiende) que mejor conoció el fandango y los cantes de Macandé, por edad y vecindad (la reja de su casa daba al patio del manicomio) se llamaba Antonio Pérez Campos “El Charpa” (1927-1997) que mediados los sesenta dirigía la célebre comparsa “Los Beatles de Cádiz” en Los Canasteros de Caracol. Caracol, en el cuarto-reservado, se lo hacía repetir una y otra vez al Charpa porque el eco de Gabriel le descomponía a Caracol y, en el fondo, le traía el recuerdo y el grito de su padre, de sus tíos, de sus abuelos, bisabuelos y tatarabuelos; todos sus antepasados los Ortegas gaditanos, toreros y flamencos hasta las trancas.
En esta foto de Los Beatles puedes ver al Charpa. Segundo por la izquierda, arriba:


Es una pena. Infinidad de cantaores gaditanos conocieron y conservaron todos sus cantes. No lo grabaron y a nadie se le ocurrió registrar, la del Charpa, quizá una de sus últimas fuentes directas.

Un saludo desde Cádiz.
Javier Osuna.

A falta de una grabación de El Charpa para ilustrar este cante, aquí tenemos los Fandangos de Macandé (1971), por Camarón de la Isla, con la guitarra de Paco de Lucía.

Agredezco muchísimo este tipo de participaciones, y le doy las gracias al blog por darme a conocer personajes tan cabales.

Próximamente en este Barrio, las reflexiones sobre “si merece la pena adscribir los cantes a una geografía concreta”
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