Tercera Bienal de Málaga

Bienal Malaga 01

Bienal Malaga 02

(Picar sobre el programa para agrandarlo y poderlo leer)

La Diputación de Málaga retoma (con distinto nombre) la cita de Málaga en Flamenco, en su tercera edición, después de saltarse dos años impares: 2009 y 2011.

Fue una buena idea intentar montar en Málaga (con un aeropuerto internacional de la mayor categoria y entrada masiva de los extranjeros en Andalucia) una Bienal de Arte Flamenco en los años impares, para no coincidir con la Bienal de Sevilla (años pares). Idea, que sin embargo naufragó en la edición (memorable) de 2007 y que muchos lamentamos y añoramos (entre ellos Teo Sánchez de Radio 3 de Radio Nacional de España).

Yo acudí unos pocos días de la Bienal del 2007 a Málaga y a Antequera/Archidona, en donde pude ver bailar a Rocío Molina (en primera fila) en la Colegiata de Antequera o escuchar a un Miguel Poveda (cuando todavía era un valor en alza) en la misma ubicación. Un concierto emocionante de Miguel Ochando en el patio del Ayuntamiento de Antequera o una concentración de todas las Semanas Santas andaluzas (Por los 7 dolores) en la plaza Ochavada de Archidona. Las citas en Málaga capital no fueron tan impactantes (en el Castillo de Gibralfaro o Teatro Cervantes) pero para una forastera que apenas conocía Málaga, entonces, resultó muy satisfactoria. Además en Málaga acudí a un montón de exposiciones o presentaciones de gran calidad. Entre ellas, recuerdo especialmente una en el Museo de Artes Populares en la que, a la luz de los grabados de la época, el comisario (creo que era archivero o algo así) reconstruyó una fiesta flamenca del siglo XIX, utilizando los preciosos “barros malagueños” que custodia este pequeño, entrañable y precioso museo malagueño que visito casi siempre que vuelvo a la ciudad (aunque ahora buscando la fiesta de verdiales).

Personalmente, creo que fue esta del 2007 una Bienal a la altura de la Bienal de Sevilla o del Festival de Jerez, concentrada en un mes o mes y medio, pero con la pega de la dispersión por toda la geografía malagueña, con lo que yo no pude acudir a citas que me interesaban mucho pero que caían, o bien lejos en el espacio de Antequera o Málaga donde reservé los hoteles (como Ronda o Nerja) o bien en el tiempo (un mes de diferencia), pero al menos pude programar una semana y concentrar en esa semana varios espectáculos magníficos o interesantes.

Una Bienal distribuida en el tiempo (de febrero a septiembre), sin publicar todo el programa completo con anticipación para que la afición extranjera (que es la que llena los teatros de Sevilla y Jerez en sus citas flamencas) o, lo que es más importante, los programadores extranjeros puedan preparar su viajes, elegir los espectáculos y comprar las entradas, se convierte en un acontecimiento exclusivamente local.

Creo que Málaga está perdiendo una oportunidad de oro para atraer al consumo extranjero (que es el que mantiene esta industria cultural andaluza que es el flamenco), disponiendo de la puerta de entrada más internacional (su Aeropuerto) y toda la infraestructura turística de la Costa del Sol. Concentrar en dos o tres semanas, toda una programación del flamenco malagueño de calidad, acompañado de talleres, cursos y actividades paralelas en Málaga y alrededores (a donde se pueda acudir y volver al mismo alojamiento, noche tras noche) o poniendo medios para trasladar a los compradores de entradas a ubicaciones especiales (como hizo una vez el Festival de Jerez), puede que no de muchos beneficios el primer año, pero con suficiente antelación y publicidad, no tiene por qué ser ruinoso el primer año y desde luego, si se hace bien (previsión, antelación y publicidad), la afición y programadores extranjeros (que no son nada tontos) se aficionarán a acudir a la cita de los años impares a Málaga, como ya ha cogido el tranquillo de dedicar unas semanas de sus vacaciones de los años pares a la Bienal de Sevilla (más provinciana aún que Málaga) (Ja ja jaaaaaa) Es broma.

Os pongo una de las cosas memorables (y malgastadas) de la Bienal de Málaga del 2007: la clausura en la plaza de la maestranza de Ronda, y que la Porverita no pudo ver (el 15 de octubre) porque yo fui a Málaga en Flamenco en septiembre.