Los sitios donde escuchar cante… en Madrid: Rivas Vaciamadrid

No sé bien cómo sonará el cante flamenco en estos sitios del pueblo (o barrio) de Madrid que va a utilizar la Casa de Andalucía en Rivas para su ciclo Rivas con Duende, pero la programación no puede ser más atractiva.

El ciclo ofrece exposiciones (muy recomendable la de Pepe Lamarca), presentaciones de libros (de José Manuel Gamboa, sobre Sabicas), charlas (con la guapa y listísima Elvira López Hidalgo), cante y toque (un concierto breve de Juan Antonio Muñoz) durante toda una semana: del 27 de octubre al 2 de noviembre en distintas localizaciones de Rivas Vaciamadrid.

Muchos de ellos son gratuitos y otros muy asequibles.

Una cosa que me apetece muchísimo son los “aperitivos flamencos” de los domingos. Como a la Porve le cuesta bastante trasnochar y es ave madrugadora, tomarte unos “vinitos” y unas “tapitas” a mediodía, escuchando cante de aficionados (o profesionales que les guste “arrimarse”) me parece algo fantástico y muy cómodo. 😉

Así que ya os contaré como “pinta” el Duende de Rivas.

La pena negra que tengo es que la actuación de David Lagos, el 30 de octubre coincide con la actuación del Círculo Flamenco de Madrid (de la que soy socia) en las Tablas: Tomasa Guerrero La Macanita.

Cante jerezado de hombre vs. cante jerezado de mujer. ¿Quién se llevará a la Porve al huerto? 🙂 Chi lo sa. ¡Si los circuleros cambiaran la fecha de La Macanita, no tendría que volver a ser infiel …!

Rivas con Duende - recto

Jerez en Vallecas; Málaga en Barcelona y olé.

La Porverita se va a tomar una semana de vacaciones y va a descansar de verdiales para dedicarse a viajar y al flamenco.

Hoy, domingo 13 de junio, se va pa’ Vallecas Villa a escuchar el cante de uno de sus primeros amores: el cante rancio de Jerez de la Frontera en la voz “rota” de David Lagos. Información.

Me han hablado muy bien de este escenario –Centro Cultural Pilar Miró– y La Porverita ya sólo está dispuesta a escuchar cante flamenco en pequeños auditorios y bien sonorizados, aunque me tenga que cruzar Madrid entero.

Es un privilegio tener a Jerez en Vallecas -sitios amados- en una de las mejores cosas programadas en la Suma Flamenca 2010. Si encima le acompañara a la guitarra su hermanico, Alfredo, el placer sería doble, o triple, pues se unirían buen cante, magnífica guitarra y estupendo auditorio.

Nadie debería perdérselo: nos vemos allí a las 20 horas.

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Después, me cojo un tren y me voy pa’ Cataluña, en donde reside la mitad de mi familia, y de paso… me voy a dar el gustazo de ver, escuchar y conocer en primera persona a Antonia Contreras y a Chaparro de Málaga. ¡Qué buena combinación! Málaga en Barcelona. Localización

Los malagueños van a actuar en otro auditorio pequeño y coquetón en el centro de Barcelona, el miércoles día 16 de junio, y estoy segura de que van a estar magníficamente arropados por la afición catalana que está empezando a desmontar el tópico de “Madrid, capital del flamenco

Hacia donde encaminaré mis pasos el jueves 17 de junio, todavía está por decidir…

Cádiz y Jerez: tan cerca, tan lejos…

Hoy se cumple el segundo “mensuario” del Barrio de la Triniá. Pero no puedo hablar de Málaga: esta ciudad, aunque no sea muy bonita, es mi amor público.

Hoy quiero hablar de mis amores secretos: Cádiz y Jerez, a los que acabo de visitar.

Cádiz y su Barrio de la Viña

Siempre que voy a Jerez -a su Festival- me escapo un día a Cádiz, y siempre recibo distintas sensaciones de cada una de estas poblaciones.
Amo a las dos ciudades, pero con sentimientos muy contrapuestos.
Jerez es un novio guapo, varonil y señorial, pero excesivamente formal y exigente. Jerez se te entrega, si tu pones antes y no tonteas con nadie más: es muy exclusivista.
Cádiz es el donjuan, que embruja y seduce, que a todo el mundo se ofrece y cautiva, pero que no se queda con nadie: toma y abandona.
La atmósfera y la vida que se observa en Jerez es la de un poblachón -pueblo grande con vida provinciana-. Pueblo rico y laborioso, se organiza en círculos cerrados, y su gran celebración no es el Flamenco -como podría parecer-, sino la confraternización de la Semana Santa y de los caballos. Pueblo de caballeros y cofrades; ceremonia de la solemnidad y la masculinidad. Jerez es romana.

Cádiz es femenina en sus antojos y burguesa de apariencia. Comercial, luminosa e informal. En las calles y en las gentes de Cádiz se percibe la materia de la que está hecha esta raza: el poso tranquilo de miles de pueblos y civilizaciones antiguas, que ha dado luz a una estirpe que no se achanta por nada, pero que tampoco se mueve; nada le espanta o asombra, y ella misma es asombrosa. Salen adelante con ingenio, sin que parezca que están trabajando, como en Jerez. Su gran celebración no es la religión de los hombres, sino la trasgresión femenina del Carnaval, la irreverencia, el travestismo, el rito oriental. Cádiz es fenicia.


Jerez de la Frontera. El Gallo Azul y la Calle Larga

Hasta su cante flamenco es muy diferente.
El cante de Jerez tiene empaque, es seco, rotundo: se lo toman muy en serio, como si les fuera la vida en ello. El cante de Cádiz tiene un aire extravagante y juguetón: sus voces cantaoras arrastran el cante como con desgana, sin creérselo mucho y sin que parezca que están poniendo demasiada carne en el asador.
Estas reflexiones tan peculiares y subjetivas me las hice después de esa escapada gloriosa a Cádiz, el domingo del Carnaval Chico. Por la noche en el Teatro Villamarta de Jerez, para rematar la jugada, me meto a ver el espectáculo “Cádiz de la Frontera“, con Pilar Ogalla (Cádiz) y Andrés Peña (Jerez) como protagonistas del baile.
Pero para mí, degustadora insaciable de cante y desconocedora de casi todo lo relativo al baile, los protagonistas fueron los cantaores: de Cádiz, David Palomar y May Fernández; por Jerez, Jesús Méndez y David Lagos.
El cante y el baile gaditano, y luego el jerezano se fue alternando sobre el escenario, y allí se vieron, palpables, las diferencias y las esencias de las dos formas de cantar el flamenco.
¡Cómo disfruto callejeando por el centro de Jerez o de Cádiz! ¡Qué distintas y placenteras sensaciones! ¡Qué diferente la emoción de uno y otro cante!
¡Qué no me obliguen nunca a elegir!
La Triniá romana y fenicia.