Pasito a paso, Gema Caballero me llega

Gema Caballero - Disco

¿Qué puedo yo añadir a lo que pregunta José María Velázquez-Gaztelu o contesta Gema Caballero, en el programa Nuestro Flamenco de Radio Clásica, de esta madrugada? Nada de nada.

Hacía tiempo que quería hablar de este disco, que debe ser de los pocos discos de flamenco que he comprado en este pasado año. Pero no sé por qué, mi inspiración ha volado. Soy incapaz de decir algo más de … “Me gusta”. Debe ser esta dependencia tan “tonta” al Facebook que he desarrollado en el último año. ¡Quién pudiera desengancharse de esa “red” tan castradora!

Que me gusta el disco, es evidente. Pero no sólo eso: me gusta muchísimo. Esta muchacha tiene una voz “especial” y para mí, preciosa. La conocí cantándole para el baile a Rocío Molina, junto a la Tremendita, y me enamoré de su voz y de los arreglos y matices que le aporta y añade a los cantes más flamencos o la flamenquería por la que metía los cantes menos flamencos. ¡Vaya, todo un portento! Nada de flamenquito. Esto sí que es flamenco moderno-arraigado-en-lo-viejo.

Sólo tenéis que escuchar en este disco las soleares, granaínas o seguiriyas.  Y luego, te puedes sorprender con la forma que le han dado (junto a los tocaores Eduardo Pacheco y Pedro Barragán) a los tangos de Granada. Pero la mayor aportación que para mí hacen al flamenco en este disco, Gema, Eduardo, Pedro y Sara Calero (que comparte los arreglos y percusión en este tema sin guitarras) son… las panaderas.

Enlace.

Todo eso  suena en el programa de Velázquez-Gaztelu (que os he enlazado al principio), además de poder escuchar preguntas inteligentes y respuestas interesantes e ilustrativas de la talla artística de mi cantaora favorita de los últimos tiempos.

Salud.

No dejéis de escuchar la entrevista y si podéis, el disco entero. No tiene desperdicio.

Francisca Aguirre, Premio Nacional de Poesía

Por fin se reconoce el talento de esta maravillosa mujer y poetisa, Francisca Aguirre, posiblemente oscurecida por la figura de su esposo, Félix Grande, a la que acaban de conceder el Premio Nacional de Poesía.

Noticia en el diario digital Málaga Hoy (18.11.2011)
Entrevista en el diario El País (17.11.2011), por Javier Rodríguez Marcos.

Mi más entusiasta enhorabuena; y para celebrarlo, el poema de Paca que José María Velázquez-Gaztelu leyó en su programa, Nuestro Flamenco y en su sección “Los Poetas y el Flamenco” el febrero del año 2009:

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Una nana para José María Velázquez

Mañana, día 3 de agosto, celebra cumpleaños un amigo al que quiero y admiro profundamente. Y no se me ocurre que regalarle más que una nana y un poema en prosa, del que él mismo es autor.

De su mano, o más bien conducida por su voz y su verbo, he aprendido a valorar y a amar la música flamenca, en su programa -veteranísimo- de radio en Radio Clásica de RNE. No es un flamencólogo al uso, ni un crítico, ni un periodista, ni un simple escritor. Es un poeta que ha puesto su sensibilidad y su palabra al servicio del arte flamenco, y… ¡Qué bien lo ha hecho y lo sigue haciendo!

Para él: la nana de Raúl Montesinos, y para vosotros el disfrute del precioso texto con el que Jose María hacía la presentación de su disco “Arquillo Viejo

“Ea la ea
canastito de flores
cinta de seda”.

Nana “A mi niño Alejandro”, del disco “Arquillo viejo” (2009). Letra, popular.
Cante: Raúl Montesinos.
Guitarra: Domi.
Cello: José Manuel Cote “Toti”

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“Creo que sería conveniente emplear una mayor amplitud de miras y desterrar de una vez por todas los conceptos, tan espúreos como imprecisos, de clasicismo y vanguardias para abrir las puertas y que entre el aire fresco de una realidad palpable: que en esta época el flamenco, en una dinámica que fluye sin cesar, se manifiesta en varios planos y en muy distintos niveles, dependiendo entre otros factores de la actitud de cada compositor e intérprete, de su sensibilidad y formación, de sus estímulos estéticos o de su dimensión expresiva. Pero, en principio, cualquiera de ellos puede ser válido. Es decir, que debería haber sitio para todos y no caminar en un solo sentido, eliminando las demás opciones. Sin embargo, ocurre que en el universo de Chacón y Manuel Torre la orweliana policía del pensamiento ejerce hoy su implacable dictadura para convertirnos en rebaño. La diferencia asusta a muchos y se prefiere, por norma, la condición de aborregado. Produce terror la complejidad de un arte que por naturaleza es diverso, así que es necesario someterlo al totalitarismo de la moda, lo que implica no sólo limitar el acto creativo sino llevarlo al terreno facilón y adocenado de lo musicalmente correcto.

Y digo esto porque Raúl Montesinos ha realizado la obra que, respondiendo a sus más profundas necesidades, quería hacer. Y sin haber firmando ningún compromiso como no sea con su propia voluntad y criterio y el que le dicta la fuente que mana de su interior. En términos machadianos podemos decir que ha escuchado entre las voces, una, y ésta, por supuesto, es la suya. Las calles del silencio, el paisaje de la campiña sevillana, el rumor imposible y lejano del mar, el recuerdo del Guadalquivir, amores y desengaños, las campanas de la torre, son las fuentes de donde bebe y se inspira, guiado por los textos de Francisco Moreno Galván -pintor maestro y maestro en la facultad de componer versos para ser cantados-, que son, al fin y al cabo, la crónica de unos sentimientos compartidos. Tampoco hay que ir demasiado lejos para hacer una música de calidad, conmovedora y directa, como la que nos transmite Arquillo Viejo. Música que describe lo pequeño e íntimo para transformarlo en universal, el calificativo utilizado por Juan Ramón Jiménez al aplicarlo a Platero y yo, libro universal en el Moguer de los reflejos eternos. Aunque Arquillo Viejo no se desarrolla en Moguer, entre pinos, sino en La Puebla de Cazalla, entre olivares. Y es asimismo una propuesta con un diseño estilístico riguroso pero fresco, natural desde la madurez y valiente desde el equilibrio, donde hay que señalar como elementos destacables la minuciosidad en la integración de cada pasaje, en los que Raúl se muestra exigente y perfeccionista hasta límites imposibles, sin rehuir nunca los tercios de más enrevesadas dificultades en formas flamencas ya de por sí laberínticas y de espinosa ejecución. En cualquier caso, este último disco de Raúl Montesinos es un hermoso acto de libertad.”


José María Velázquez-Gaztelu.

Manuel Alcántara canta a Mairena


Al Maestro, de Manuel Alcántara

En principio, fue el pueblo.
Tú, en Mairena,
gentes que con el tiempo
se hacen cruces, pozos
plazas y patios andaluces.
Después bebes dolor con hierbabuena,
oyes duendes del sur y los traduces
Ves arroyos de llanto
y los conduces a la alberca más honda
y más serena.

Ahora sacas tu llave de oro,
entras en la casa del cante
con los modos con que su amo legítimo entraría,
y en tu garganta suenan siglos,
mientras le regalas al aire,
-que es de todos-
una buena porción de Andalucía.

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Soleares de Antonio Mairena, con la guitarra de Niño Ricardo.

Homenaje flamenco al poeta Luis Rosales

Aunque tarde, llego a tiempo de asistir a las dos últimas jornadas del homenaje que se le tributa al poeta Luis Rosales en el Archivo Histórico Nacional (Madrid)

Dirigido por Félix Grande, la Porverita se ha perdido las dos primeras sesiones del homenaje y la intervención de una de sus poetisas favoritas: Paquita Aguirre. Pero se ha enterado a tiempo de poder escuchar lo que le gusta todavía más: el homenaje flamenco del escritor, periodista y querido amigo, José María Velázquez-Gaztelu y del cantaor Paco del Pozo, que tendrá lugar el próximo día 13 de abril en la sede de Archivo Histórico Nacional, Calle Serrano 115.

No deberíais perdéroslo, pues es siempre una delicia escuchar las intervenciones de José María: breves, aquilatadas e inspiradas, y más, cuando de poesía y flamenco se trata. Conoció y entrevistó largamente al poeta del homenaje y la sesión promete mucho.

Y el cante de Paco del Pozo, también muy prometedor, no le anda a la zaga.
Nos vemos allí.



El poema de Luis Rosales, que envía “Tempero“:

A Dámaso Alonso

La palabra que decimos
viene de lejos,
y no tiene definición,
tiene argumento.

Cuando dices: nunca,
cuando dices: bueno,
estás contando tu historia
sin saberlo.

Enrique de Melchor recibe el Galardón Calle de Alcalá 2010

El guitarrista Enrique de Melchor, recibirá esta noche, en el Teatro Circo Price, dentro de la programación del Festival de Caja Madrid 2010, el Galardón Calle de Alcalá.

Pero en vez de hablar yo de él, dejémosle que nos lo cuente él mismo en esta estupenda entrevista -que nadie debe perderse- que José María Velázquez-Gaztelu le hizo la semana pasada, en su programa de Radio Clásica, “Nuestro Flamenco

Enrique de Melchor, maestro de la guitarra (Programa Nuestro Flamenco 10/2/2010)

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El Cultural (12/2/2009)
Flamenco en el Price. El Festival de Caja Madrid se rinde a Enrique de Melchor

El Circo Price reúne, del 15 al 20 de febrero, los mejores palos en el XVIII Festival Flamenco de Caja Madrid, que este año entrega su Calle de Alcalá a la guitarra de Enrique de Melchor.

En 1964 José Manuel Caballero Bonald se introdujo en el universo radical pero deslumbrante de un flamenco que se debatía entre la marginalidad y la supervivencia. De ahí surgió el Archivo del cante flamenco, un clásico en la discografía y un punto de referencia para descubrir formas ex- presivas y actitudes musicales inéditas que eran la crónica de un tiempo irrecuperable. Según su autor, “el Archivo es un balance histórico irrepetible, al que hay que acudir para conocer a ciencia cierta la mejor tradición del flamenco”. Con anterioridad, Caballero había creado un nuevo lenguaje en la poesía flamenca con su libro Anteo, de 1956, y posteriormente ofreció uno de los títulos más profundos y hermosos sobre el género, Luces y sombras del flamenco, de 1975.

Pocos años antes, el guitarrista Enrique de Melchor, apadrinado por Manolo Caracol, ocupó un sitio en el tablao madrileño Los Canasteros, donde tocaba el gran Melchor de Marchena, padre de Enrique y amigo de Caballero Bonald. Enrique fue requerido por Paco de Lucía para que se uniera a él como segundo en giras por los escenarios de innumerables países. “Una experiencia única, compartiendo la música y la vida con Paco, de quien aprendí como persona y como artista”, dice Enrique, con una dilatada obra discográfica, brillante trayectoria de concertista -Queen Elizabeth Hall de Londres, Carnegie Hall de Nueva York- y aplaudido y solicitadísimo intérprete en el acompañamiento del cante de Antonio Mairena, Fosforito, Menese, Lebri- jano, Morente, Carmen Linares, Camarón o José Mercé, durante recitales o grabaciones. “No sé distinguir una especialidad de la otra. Para ser un buen concertista hay que saber acompañar el cante y el baile. Ésa es la gran escuela”.

Ahora, el Festival Flamenco Caja Madrid 2010 otorga a Enrique de Melchor el Galardón Flamenco Calle de Alcalá de guitarra -antes lo obtuvieron Juan Habichuela, Paco de Lucía, Manolo Sanlúcar, Paco Cepero y Serranito- y a Caballero Bonald el Galardón de Honor, en el transcurso de un ciclo que cumple su décimo octava edición y que se celebrará en el Teatro Circo Price, del 15 al 20 de febrero, con actuaciones, entre otros, de Enrique Morente, Carmen Linares, Vicente Soto, Mayte Martín, Arcángel, Dorantes, El Cigala y, por supuesto, un concierto extraordinario de Enrique de Melchor.

(José María VELÁZQUEZ-GAZTELU)

Nunca más, el estereotipo flamenco en el extranjero

(Fuente de la imagen: Deflamenco.com)

La reciente celebración, en Francia, del Festival de Nîmes, que cumplía su 20º Aniversario, con un plantel de artistas absolutamente flamencos hasta las “cachas”, y el comienzo, el día 11 de febrero, del Flamenco Festival en Estados Unidos y Canadá, con un programa que selecciona lo mejor de lo mejor que se ha programado en España, pone de manifiesto que… los extranjeros ya no aceptarían el estereotipo del flamenco que presentaba la televisión americana en los años 60.

En este precioso vídeo de gran calidad, vemos a Manuela Vargas y a un jovencísimo Fosforito cantándole, en el Show de Ed Sullivan. Este comienzo no tiene ni un “pero” que ponerle, pero… ¡Ojo a lo que sigue! Puro, puro espectáculo de “tablao” sesentero para “guiris”.

Si queréis leer algo serio sobre el flamenco que van a degustar nuestros “amos” los americanos, leed a José María Velázquez-Gaztelu entrevistar a Rocío Molina en El Cultural de El Mundo.

El Circo de Israel Galván

Ayer noche disfruté como una chiquilla.

No fui a un auditorio, ni a un teatro, ni a una sala pequeña o club, ni siquiera a un centro cultural. Me fui al… circo, al Circo Price.

Era la primera velada -de ocho- en la que se presentaba un nuevo espectáculo y producción del propio Teatro Circo Price: “La Lucha libre vuelve al Price : a partir de una idea original de Pere Pinyol

No os voy a contar de que va el espectáculo, porque estando en él y con el mayor protagonismo, Israel Galván luchando contra las 3000, os podéis imaginar de que va: un verdadero circo flamenco.

Ese muchacho es un genio y lo que hace son “genialidades” aunque a veces le falte poco para traspasar la línea de lo ridículo; pero la respiración contenida, el silencio y la risa sofocada del público son muestra patente de que lo que hace tiene muchísimo interés y arte.

Los de las 3000 –Caracafé, Bobote, El Eléctrico, El Dientes y El Turco“- se han demostrado estupendos actores además de enormes artistas flamencos: circo y flamenco del bueno.

El duelo de Israel Galván con el cantaor, Cristian Guerrero, también muy entretenido, aunque “recibió” más el bailaor que el cantaor.

A esta segunda parte de Israel Galván le sobró un poco de tiempo y le falta -como le ocurrió al Redux- que lo pulan un poquito más; creo que será un espectáculo exitoso y exportable que no es la “vuelta de tuerca” que yo imaginaba antes de ir a verlo, sino la quintaesencia del estilo “Galván”.

En la primera parte del espectáculo las “luchas” creativas y sexuales -no verdialeras”- estuvieron a cargo de fantásticos bailarines que yo no conocía pero que me dejaron impresionada de como se puede expresar el cuerpo de otras formas que no sea el baile flamenco: Igor Yebra (clásico), Sol Picó (contemporáneo), Francesca Lissia y Celso Pereira (acróbatas). Estos artistas escenificaron con su baile la “guerra de los sexos” de forma maravillosa, artística y divertida, terminando la “lucha” en encuentro y abrazo -como debe ser.

El número del pianista –Carles Santos– y el piano destrozado a martillazos -ocho veladas, ocho pianos destrozados- me sobró y me intranquilizó muchísimo, aunque al circo también se iba a sufrir y pasarlo mal, pero con los leones.

Y la presentación de Pepin Tre… “¡¡¡chapeau!!!”

Si podéis, no os lo perdáis y así conocéis el Teatro Circo Price de Madrid, pues en él se va a celebrar este año el Festival Flamenco de CajaMadrid.

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“Es de bien nacidos / mostrarse agradecidos” y yo tengo que agradecerle a José María Velázquez-Gaztelu que me avisara de las veladas en el Circo Price que se avecinaban.
Léed en El Cultural lo que José María escribió el viernes sobre el espectáculo y el bailaor: Israel Galván salta al ring.

Balance del año flamenco 2009. Parte 1

Uno de los acontecimientos flamencos del 2009 ha sido el 25 Aniversario del programa de radio flamenco “Nuestro Flamenco” en Radio Clásica de RNE, dirigido y realizado por José María Velázquez-Gaztelu.

Recogemos aquí una estupenda entrevista del periodista gaditano, Fermín Lobatón (en la foto de la derecha, de Paco Sánchez) a José María Velázquez en el Diario de Cádiz.

Un cuarto de siglo de flamenco en las ondas

El escritor arcense José María Velázquez-Gaztelu cumple las bodas de plata al frente del programa ‘Nuestro Flamenco‘ en Radio Clásica de RNE

DIARIO DE CÁDIZ | FERMÍN LOBATÓN | ACTUALIZADO 04.01.2010 – 05:00

El programa Nuestro Flamenco, que se emite por Radio Clásica en la medianoche de los lunes y miércoles, ha cumplido veinticinco años en la programación de RNE. El escritor y poeta arcense José María Velázquez-Gaztelu escribe, dirige y presenta este espacio que se ha convertido en un clásico de la radiodifusión. El programa es seguido de igual forma por aficionados y profesionales que encuentran en él tanto el rigor en el análisis y la difusión como un estilo sobrio y elegante que, de forma inevitable, se halla teñido por la propia personalidad de su conductor.

– Con veinticinco años, superviviente de tantos cambios habidos en la RTVE, ¿se considera usted un clásico en Radio Clásica?

– En Radio Clásica, el flamenco siempre ha sido un género de referencia, desde la época de Don Arcadio Larrea hasta ahora. El hecho de que comparta espacio con otras expresiones musicales, como la ópera, los grandes conciertos, los ciclos sinfónicos o las obras de vanguardia, es positivo y gratificante. No me considero un clásico, simplemente un continuador en la difusión del flamenco, a través de una emisora de prestigio.

– No deja de ser curioso que, durante décadas, su programa ha sido el único dedicado al género en la radio televisión pública estatal. De hecho, en la actualidad, tan sólo le acompaña el del compañero Teo Sánchez en Radio3. ¿Cree usted que el flamenco ha tenido el tratamiento que merece en el medio donde trabaja?

– Sólo puedo decir que, en Radio Clásica, el flamenco tiene el lugar que le corresponde. Ha sido y es valorado y respetado en sus justos términos.

– ¿Ha sufrido mucho el antiflamenquismo de determinadas élites culturales o más bien cree que ese fenómeno está superado?

– El antiflamenquismo no suele proceder de las “élites culturales”, que en ocasiones pueden tener sus prejuicios, naturalmente, sino de la vulgaridad y la ignorancia. Gracias a nombres destacados de esas “élites culturales”, desde Falla, García Lorca o Strawinsky a Miles Davis, Bejart, Gil Evans, Leonard Cohen, Carlos Saura o Caballero Bonald, el flamenco goza de una mayor consideración, tanto en el ámbito nacional como en el internacional.

– La penúltima reestructuración de la cadena pública le obligó a un cambio de ubicación tras años de permanencia en la madrugada de los sábados. ¿Cómo ha aceptado la audiencia su cambio a la medianoche de los lunes y los miércoles?

– Es razonable que la llegada de un nuevo director suponga cambios en el diseño de la programación y en la distribución de los contenidos, pero los oyentes de Nuestro Flamenco,que son pacientes y con un alto grado de perseverancia, tarde o temprano terminan adaptándose a los nuevos horarios. De todas maneras, con los actuales sistemas informáticos se pude acceder a programas ya emitidos y oírlos en cualquier momento y en cualquier rincón del planeta.

– Por su programa parece que, como ocurre con usted mismo, no pasan los años. Mantiene el mismo o similar tono, antiguas secciones… Incluso, en un tiempo en el que casi todo el mundo lo que escribe son e-mails, pareciera un anacronismo una de sus secciones,Flamenco en papel de cartas.

– El tiempo es algo relativo y lo prioritario son los oyentes, que alaban y se encuentran cómodos con las fórmulas que les propongo. En cualquier caso, Nuestro Flamenco no es estructuralmente monolítico, sino que adquiere una dinámica natural, añadiendo inéditas secciones que van cambiando, como Momentos, Un estilo para dos manos o Una voz para el recuerdo. Aunque la mayoría de esos oyentes establecen contacto con el programa por medio del correo electrónico, todavía existen muchos que usan el correo postal. Flamenco en papel de cartas es una frase simbólica, que conservo como homenaje a un sistema de comunicación que nos mantuvo unidos durante siglos.

– Desde la atalaya -y también la autoridad- que otorga ese cuarto de siglo ¿cómo ve el flamenco de hoy día? ¿sigue siendo nuestro arte tan proclive a ese agorismo tan recurrido de “el flamenco ha muerto” y “cualquier tiempo pasado fue mejor”?

– El flamenco es un elemento vivo y cambiante, sobre el que influyen una serie de circunstancias, tanto socioeconómicas como musicales, ambientales o políticas. Como todo fenómeno cultural, el flamenco no es ajeno a otras manifestaciones artísticas y, por lo tanto, se encuentra inmerso en un juego de alteraciones y mudanzas, originado tanto por las particularidades del periodo histórico en el que se produce como por el lógico proceso de evolución surgido de las propias necesidades expresivas de los compositores e intérpretes.

– Si veinticinco años ya es un tiempo, lo de Rito y geografía del cante queda aún atrás. ¿cómo siente el haber sido testigo del arte de tantos genios que ese programa recogió y que hoy ya no están? ¿cómo calificaría la etapa que esos programas recogieron?

– Se trató de una experiencia única y enriquecedora. Me siento afortunado por haber tenido la oportunidad de conocer en profundidad a personajes que han sido fundamentales en la historia del flamenco, y aprender de ellos. Cuatro son los factores que se evidenciaron enRito, coincidiendo con los primeros años de la década de los setenta del pasado siglo: consolidación y definición estilística; reivindicación social y cultural del hecho flamenco; descubrimiento de intérpretes inéditos y fuera de los cauces comerciales del flamenco, y nacimiento de las vanguardias que, partiendo del clasicismo, proponían nuevos conceptos estéticos y expresivos.

– De las tres disciplinas del flamenco -el cante, el toque y el baile-, ¿cuál cree que atraviesa en la actualidad un mejor momento? ¿cómo ha visto su evolución en las últimas décadas?

– El flamenco lo hacen los profesionales del género y ellos poseen esa responsabilidad. Lo que observo es que esos tres elementos se han unido, de una forma cada vez más compacta y armónica, para lograr grandes espectáculos.

– Tras la etapa de dignificación y revitalización del flamenco, qué parte de los años sesenta del pasado siglo y de la que usted ha sido testigo, ¿qué momento cree que vivimos ahora? ¿se atrevería a denominarlo de alguna forma?

– Creo que vivimos una etapa en la que el flamenco se expresa en muy distintos niveles. Y, para mí, cualquiera de ellos puede ser válido. La diversidad es el signo de la época. Se ha llegado a un considerable grado de profesionalidad. Por otro lado, es el momento de la gran expansión, ocupando los más prestigiosos escenarios del mundo. Nunca el flamenco ha despertado tanto interés fuera de nuestro país, por eso la cota de exigencia es cada vez más alta para lograr, con rigurosidad y disciplina, la mayor calidad artística. He visto vibrar con el flamenco al público de Amsterdam o de Tokio, de Nueva York o El Cairo, y eso es algo muy emocionante.

– De 1972 a 2008, ha sido usted Premio Nacional de Flamencología de Jerez en cuatro ocasiones distintas, en otras dos ha recibido el Premio del Festival Internacional del Cante de las Minas de la Unión, además de otras menciones, ¿pesa mucho la responsabilidad o lo entiende como un aliciente para seguir adelante?

-Siento una profunda gratitud hacia aquellas personas o instituciones que reconocen mi trabajo. No cabe duda de que es un estímulo para seguir creando nuevos ámbitos de comunicación y de evolucionar en la vida y en el arte.

Aquí tenéis los podcasts de los dos programas de Nuestro Flamenco en los que se celebró este evento: